“Rosario necesita planificar a futuro y discutir ese proyecto colectivamente. Cómo integramos los barrios, cómo generamos trabajo, cómo garantizamos transporte, salud y seguridad», sostuvo Romero
Tras la Apertura de Sesiones Ordinarias del Concejo Municipal, el edil justicialista cuestionó el rumbo de la gestión municipal, y afirmó que “el frente político que gobierna Rosario desde hace más de tres décadas perdió conexión con la realidad de la ciudad”.
“Tengo 34 años, y desde que nací a Rosario la gobierna el mismo frente político” señaló Romero, y agregó: “el modelo de gestión que en un momento fue ejemplo a nivel nacional, y que permitió que la ciudad picara en punta en materia de infraestructura, salud y educación, se transformó en una maquinaria burocrática encerrada en sí misma, consumida por sus internas y sin reflejos para reaccionar ante los cambios sociales”.
Para el concejal, el oficialismo “está muy ocupado administrando el desgaste de la Municipalidad y descuida a Rosario”. “La ciudad cambió, aumentó su población, sumó edificios de lujo y asentamiento irregulares, se volvió más desigual, más violenta, más compleja. Y el Estado municipal no cambió con ella. La Municipalidad sigue pensando su rol con una cabeza del siglo pasado”, apuntó.
Romero enumeró además algunas de las principales falencias de la gestión actual: “los barrios están abandonados, el transporte público en la ciudad está en una crisis terminal y la salud pública municipal que fue modelo nacional, hoy se encuentra colapsada”.
“No queremos hacer caranchismo político ni negar lo que se hizo bien”, aclaró, “pero hay que decirlo: Rosario está más rota que hace diez años. El modelo ya no puede resolver los problemas de la ciudad y muchas veces su torpeza los agrava. Entonces intentan tapar con maquillaje las ruinas que ellos mismos generaron”.
“Ni siquiera sirve ya la vieja chicana de que se ocupan del Centro y tienen olvidados los barrios, porque hoy el abandono llega a todas partes. Las únicas propuestas del gobierno municipal para la ciudad parecen ser grandes eventos de cara al río pero ninguna solución de fondo para los rosarinos”, enfatizó el edil, y explicó que “si este proyecto sigue funcionando, es por inercia. Si todavía hay gente que lo tolera, es por costumbre”.
El concejal cuestionó también la postura del municipio frente a las políticas actuales del gobierno nacional. “No dudamos de que el intendente tenga diferencias con Milei, pero no alcanza con diferenciarse en el discurso. Hace falta volumen político y un rumbo claro para defender Rosario. Y hoy eso no aparece”, sostuvo.
Es así que Romero planteó la necesidad de “abrir un debate profundo sobre el futuro de la ciudad”. “Rosario necesita planificar a futuro y discutir ese proyecto colectivamente. Cómo integramos los barrios, cómo generamos trabajo, cómo garantizamos transporte, salud y seguridad. Fingir que todo está bien no es una opción. Pero la motosierra que todo lo destruye tampoco. Necesitamos animarnos a una alternativa”, concluyó.
