La rosarina Nicki Nicole volvió a correr los límites de la música urbana argentina. Esta vez lo hizo bajo la cúpula pintada por el francés Marcel Jambon en el siglo XIX para el Teatro Colón, donde ofreció un concierto sinfónico junto a la orquesta dirigida por Nicolás Sorín y se convirtió en la primera mujer del género urbano en brindar un recital completo en el escenario más emblemático de la Ciudad de Buenos Aires.
Luego de que su presentación prevista para el jueves 19 de febrero debiera reprogramarse por el paro general convocado por la CGT contra la reforma laboral, la artista finalmente salió a escena el viernes 20 ante más de 2.500 personas. El show comenzó puntual, a las 20.01, con un vals de apertura interpretado por la orquesta, integrada por más de 70 músicos.
El Teatro Colón, inaugurado en 1908 y tradicionalmente asociado a la ópera y el ballet, recibió esta vez una propuesta que fusionó el trap con la estética y la dramaturgia operística.
“Wapo Traketero”, en clave sinfónica
Nicki Nicole apareció en escena con un esmoquin negro y el cabello oscuro y blanco recogido en una colita baja. El primer gran momento llegó con una versión orquestal de “Wapo Traketero”, la canción que compuso siendo adolescente y que marcó su irrupción en la escena musical argentina.
Con una puesta que respetó las formas teatrales del Colón, luces tenues, candelabros encendidos y silencios dramáticos, la rosarina combinó interpretación vocal con gestualidad escénica. A las 20.15 saludó al público y levantó la vista hacia el “Cielo”, la bandeja superior del teatro, colmada de espectadores de pie.
Durante una hora y media, la cantante no se limitó a repasar sus hits: construyó una narrativa con símbolos recurrentes en su obra —el sol, la luna y las estrellas— y desplegó un relato que recordó, en algunos pasajes, la estructura de una ópera clásica. Con una pantalla monumental como escenografía, un coro de adultos y niños y recursos audiovisuales, la artista presentó una historia con ecos de cuento de hadas y referencias a La flauta mágica de Mozart.
En uno de los pasajes más emotivos, Nicole cantó “Boquitas pintadas”, tema de Tan Biónica que la banda reversionó junto a ella, frente a una niña que la imitaba del otro lado de un marco de espejo, simbolizando su propia infancia. “Tenía que soltar lo que no era yo y volver a nacer”, se escuchó en un relato grabado por la artista que atravesó la sala hacia el final del espectáculo.
Invitados y momentos destacados del show de Nicki Nicole
El tramo final del concierto incluyó una serie de invitados que reforzaron la dimensión del evento. Milo J apareció para interpretar “Dispara” y “Alumbre”, con una puesta que simulaba una pila de agua bendita. El público estalló cuando el joven artista bendijo simbólicamente a Nicole en escena.
Luego fue el turno de Cazzu, vestida de blanco, para cantar “Zona de promesas”, clásico de Soda Stereo que también interpretaron Gustavo Cerati y Mercedes Sosa. La frase “Tarda en llegar, pero al final hay recompensa” resonó con fuerza en una noche que la propia Nicki había anticipado durante años como un sueño personal.
Hacia el cierre, el uruguayo Jorge Drexler se sumó con su guitarra para un dúo en “Sea”. En ese tramo, Nicole lució un esmoquin blanco similar al del inicio, completando una estética circular en la narración del show.
El espectáculo también tuvo un momento espontáneo cuando el público le cantó el “Feliz cumpleaños” a Luck Ra, presente en la sala el día en que cumplía 27 años.
De Rosario al Colón
La presentación en el Teatro Colón profundiza una línea artística que la cantante ya había explorado en octubre de 2025, cuando convocó a 250 mil personas en el Monumento Nacional a la Bandera de Rosario con un repertorio adaptado para orquesta. Aquella noche en su ciudad marcó un hito masivo; la del Colón, en cambio, consolidó su ambición estética.
Con apenas 25 años, nominada a los Latin Grammy y con una carrera que comenzó hace seis años cuando subió su primer tema a redes sociales sin formación académica formal, Nicki Nicole volvió a desmarcarse del molde tradicional del trap.
El cierre llegó con “Parte de ti”. Con lágrimas en los ojos, agradeció a su público mientras desde las butacas se levantaban carteles con mensajes de afecto. “Hay que seguir buscando volver a uno mismo”, dijo antes de despedirse.
