Victoria Cruz (20) fue a la cancha a dirigir un partido de fútbol. Jugaban Cooperativa Libertad y La Banda del Moy. Era una liga amateur de Bahía Blanca. Pero desde el comienzo el ánimo estaba caldeado y, cuando todo estalló, la árbitra -que estaba haciendo de jueza de línea- quedó en el centro de un salvaje ataque. Ahora, Cruz relató cómo fue la agresión. «Ya cuando eran tres, yo no podía más», dijo la mujer, que aún no puede dormir.
«Estoy dolorida, con dolor en la espalda en el cuello. Y últimamente no puedo dormir nada, pero voy progresando», comenzó su evocación de la agresión que sufrió este sábado en los cuartos de final de la Copa Potrero.
«La verdad que del momento yo en el momento no recuerdo nada, se me viene como flash, pero no puedo dormir nada», siguó su relato en Canal Siete de Bahía Blanca.
Aclaró que ya desde el principio del partido hubo mal clima en las hinchadas.
«Cuando empezamos el partido saludamos como todos, les deseamos suerte a los jugadores y yo me fui a mi lado, a mi línea. Y ya de un momento la parcialidad se notó que no fue a ver un partido de fútbol. Fue a agredir verbalmente a todos los jugadores, a los árbitros, a todos», añadió.
Entonces pasó a hablar del instante exacto en que estalló la salvaje agresión.
«Cuando terminó el partido, yo estaba saliendo de la cancha y veo que empiezan a correr diez personas a un solo jugador», apuntó Cruz. El tumulto se trasladó hacia donde estaba la veedora del partido. Cruz caminaba también hacia ahí, porque era donde estaban las pertenencias de los árbitros.
«Yo voy viendo hacia donde estaba mi bolso, y me agarra de atrás una señora. Me empujan me empiezan a decir que por mi culpa, por culpa nuestra, perdieron, y cosas así. También me escupen», continuó.
«Y yo le digo ‘¿Qué te pasa?'», expresó la mujer árbitro, mientras demostraba cómo puso la mano para intentar frenar el ataque. «Y ahí veo que me agarra el pelo y digo ‘Bueno ya está’. Y ahí se desató», relató, resignada.
«Ahí traté de defenderme lo más que pude. Ya cuando eran tres no podía más», siguió Cruz. Agradeció a los jugadores que intercedieron para detener la agresión. «Hicieron todo lo posible, entre cinco jugadores tampoco las podían sacar a esas señoras».
Hubo patadas, golpes en la cabeza y también le pisaron los dedos, cuando estaba en el suelo.
Remarcó que en la previa había sentido un mal clima. «Ya te das cuenta cuando vas solamente a ver un partido de fútbol y cuando no», dijo en la entrevista.
«Ya cuando empiezan a agredirte verbalmente solamente a vos o a los jugadores por diversión, no es ver fútbol, no es disfrutar la pasión del fútbol», concluyó Cruz.
