Unos 500 bomberos y brigadistas trabajaban para contener y sofocar las llamas en un contexto adverso debido a los vientos secos, la falta de lluvias y el calor extremo.
Mientras los bomberos que siguen combatiendo los incendios forestales en Chubut llegan al límite de sus capacidades, las llamas se siguen multiplicando por la combinación de factores como los vientos secos, la falta de lluvia y el calor extremo. Y a ese escenario se le suma el factor humano, según denunció un vecino de El Hoyo, que contó que vio a tres personas prender un fuego en el medio de la noche.
Se trata de un vecino de Allen, identificado como Claudio Pucheta, que tiene una cabaña en El Hoyo. Testigo del avance de las llamas en primera persona, contó al diario LM Neuquén sobre tres focos nuevos iniciados recientemente en el Cañadón Las Arenas en el área del Pedregoso.
“Acá el incendio está super activo, el fuego se descontroló en El Hoyo. Están trabajando dos helicópteros y dos aviones hidrantes, recién acaba de pasar el avión grande que trajeron de Santiago del Estero. Nosotros estamos en el medio de El Hoyo y Epuyén, se ve una nube de humo tremenda”, narró el hombre sobre la situación.
A la situación climática adversa se le suma una complejidad para cargar el agua en las autobombas. Según señaló Ariel Amthauer, director de incendios del Parque Nacional Los Alerces, los diques de agua, arroyos y lagunas donde usualmente se abastecen las brigadas se encuentran agotados por la sequía que afectó todo el año a la Patagonia.
A la par, el trabajo de los brigadistas no llega a dar abasto con la cantidad de focos prendidos, por lo que fueron los vecinos quienes comenzaron a utilizar recursos propios para organizarse y combatir las llamas.
Fuente: Agencias
